Debéis perdonar que haga días que no publico ningún post, pero es que he
estado algo liado con los exámenes.
Además, en estos días me han llegado noticias de que aquí, en Galicia, está casi decidido que eliminan la asignatura de música de los cursos de la ESO, excepto de 2º. Es decir, que después de que los alumnos hayan recibido una más que precaria formación musical durante la etapa primaria (una hora semanal, si es que la reciben), seguirán sin cursar música en 1º de ESO, lo harán en 2º, volverán a no tenerla en 3º y, finalmente (espero) la podrán elegir en 4º como optativa. Toda una muestra de coherencia en la organización del sistema educativo.
En fin, seguiremos siendo uno de los países de nuestro entorno más analfabetos musicalmente (y, visto lo que hacen con la Educ. Plástica y Visual, que la dejan también en un sólo curso, esta vez en 1º, más ignorantes en el campo artístico en general).
Es decir, que la formación artística seguirá estando disponible únicamente para los niños y jóvenes cuya familia les pueda pagar unas clases extraescolares. Adiós a la igualdad de oportunidades y a la homogeneización del sistema educativo. Chaval, más te vale nacer en una familia potente si quieres aprender algo de cultura artística.
¡¡¡¡ Y luego dicen que la gente no acude a un museo ni a una sala de conciertos !!!!
(Está por ver si los responsables de esto van alguna vez a ellas, o, como suele ser habitual, sólo se dejan caer cuando la obra es relevante y va la prensa a tomar fotografías).
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domingo, 21 de enero de 2007
Un blog precioso
Añado un nuevo enlace para los que queráis ver un blog hecho con profesionalidad, precioso y muy útil.
Se trata del blog de una biblioteca. La estética es buenísima. La distribución y presentación de los contenidos, fantástica. Al menos, en mi opinión.
Accede aquí: biblioweb.blogspot.com
Lo incluyo entre mis enlaces fijos aquí a la derecha.
Se trata del blog de una biblioteca. La estética es buenísima. La distribución y presentación de los contenidos, fantástica. Al menos, en mi opinión.
Accede aquí: biblioweb.blogspot.com
Lo incluyo entre mis enlaces fijos aquí a la derecha.
La informática, más fácil de aprender
Recientemente he descubierto una manera más fácil de aprender a manejar varios programas informáticos. Bueno, más fácil y, sobre todo, más rápida. Me refiero a los videotutoriales.
En poco tiempo aprendes con bastante profundidad a manejar un programa, y de un modo muy claro y ameno. Está claro que el aprendizaje visual es el más efectivo. Creo que los que nos dedicamos a la enseñanza deberíamos replantearnos si estamos utilizando adecuadamente la potencialidad de las imágenes como método de aprendizaje. Y no me refiero a lo típico (películas y vídeos didácticos) sino a utilizar las nuevas tecnologías en la escuela en la misma medida en que nuestros alumnos las usan a diario: móviles multimedia, mp3 y mp4, televisión, webs, blogs, chats... Y entre todo ello, la imagen como medio poderoso de comunicación.
He encontrado una web fantástica con un montón de videotutoriales sobre muchos programas. Ya me he tragado unos cuantos. No sé de qué me acordaré dentro de unos días, pero de momento he aprendido muchas cosas en muy poco tiempo.
La web es www.illasaron.com. Tiene vídeos online y también para descargarse.
Añado un hipervínculo en la sección de enlaces del blog. Merece la pena echarle un vistazo.
En poco tiempo aprendes con bastante profundidad a manejar un programa, y de un modo muy claro y ameno. Está claro que el aprendizaje visual es el más efectivo. Creo que los que nos dedicamos a la enseñanza deberíamos replantearnos si estamos utilizando adecuadamente la potencialidad de las imágenes como método de aprendizaje. Y no me refiero a lo típico (películas y vídeos didácticos) sino a utilizar las nuevas tecnologías en la escuela en la misma medida en que nuestros alumnos las usan a diario: móviles multimedia, mp3 y mp4, televisión, webs, blogs, chats... Y entre todo ello, la imagen como medio poderoso de comunicación.
He encontrado una web fantástica con un montón de videotutoriales sobre muchos programas. Ya me he tragado unos cuantos. No sé de qué me acordaré dentro de unos días, pero de momento he aprendido muchas cosas en muy poco tiempo.
La web es www.illasaron.com. Tiene vídeos online y también para descargarse.
Añado un hipervínculo en la sección de enlaces del blog. Merece la pena echarle un vistazo.
Adicciones informáticas
En estos momentos estoy viendo un documental en La 2 y a la vez estoy escribiendo esta entrada en el blog. ¿De qué trata el documental?....... pues...... de adicciones a las nuevas tecnologías. En él hablan de adictos a los móviles, pasando por adictos a los videojuegos, hasta llegar a los adictos a Internet.
De repente mis ojos viajan repetida y velozmente, con indicios de ansiedad, de la pantalla del ordenador a la de la tele: ¿seré yo un candidato a este tipo de adicción? La verdad es que, después de un rato, mi mirada se clava en el PC y deja que sean los oídos los que estén pendientes del documental. Por fin encontré la solución. Tengo dos sentidos para dos estímulos. Genial. Con un poco de esfuerzo, incluso podría aprender a atender a cinco cosas distintas (escribir en el ordenador, escuchar la tele, saborear un refresco con una pajita, oler la comida que me espera mientras se calienta y, finalmente, sentir con mi brazo el suave tacto del sillón en el que estoy sentado). Me convertiré en un superhombre.
Mis intereses, afortunadamente, no radican en los juegos (no tengo ni uno sólo instalado en el ordenador) ni tampoco en los móviles (mi última factura mensual fue de dieciocho euros). Sin embargo, sí que he de reconocer que tengo una elevada tendencia a dejarme engatusar por esta maquinita que tengo delante. La cuestión es que la utilizo -esto siempre a mi juicio, claro está- con una intencionalidad constructiva. Que conste que esta última afirmación la digo desde el significado más puramente educativo (como me corresponde). Si no estoy arreglando una obra musical para usar en clase, estoy revisando mi correo. Cuando no me llama mi hermano desde Bogotá (de PC a PC, claro, bendito Skype), estoy revisando cosillas de la página web o de este blog.
En definitiva, creo que estas nuevas tecnologías me dan mucho más que lo que yo les doy a ellas. Me permiten, esencialmente, comunicarme. Y eso, hoy en día, es un bien muy preciado. Muy, muy preciado.
Entiendo perfectamente a nuestros alumnos y su obsesión por el móvil, el MP3, el intercambio de tonos y politonos, el messenger y la repanocha. Pero, ¿alguien cree que dejan de compartir sus inquietudes, sus inseguridades con los amigos? ¿Es que acaso dejarán de mostrar sus azoradas miradas hacia la chica/o que le gusta?
No, amigos. La naturaleza humana no cambia tan rápido. Después de todo un siglo XX, en el que apareció el teléfono, la televisión, el avión, el fútbol... después de todo eso, las personas seguimos dejando fluir por nuestras arterias las mismas pasiones -las más bajas y las más altas- que nuestros antepasados sintieron miles de años atrás. Las mismas mezquindades y las mismas heroicidades.
También en aquel siglo existían agoreros.
Tengo treinta y siete años. Vi mi primer ordenador cuando tenía quince, y mi primer móvil a los veintitantos. La especie humana no ha cambiado en miles de años, no lo hará en décadas. Todavía hay pasión codificada en nuestro ADN.
De repente mis ojos viajan repetida y velozmente, con indicios de ansiedad, de la pantalla del ordenador a la de la tele: ¿seré yo un candidato a este tipo de adicción? La verdad es que, después de un rato, mi mirada se clava en el PC y deja que sean los oídos los que estén pendientes del documental. Por fin encontré la solución. Tengo dos sentidos para dos estímulos. Genial. Con un poco de esfuerzo, incluso podría aprender a atender a cinco cosas distintas (escribir en el ordenador, escuchar la tele, saborear un refresco con una pajita, oler la comida que me espera mientras se calienta y, finalmente, sentir con mi brazo el suave tacto del sillón en el que estoy sentado). Me convertiré en un superhombre.
Mis intereses, afortunadamente, no radican en los juegos (no tengo ni uno sólo instalado en el ordenador) ni tampoco en los móviles (mi última factura mensual fue de dieciocho euros). Sin embargo, sí que he de reconocer que tengo una elevada tendencia a dejarme engatusar por esta maquinita que tengo delante. La cuestión es que la utilizo -esto siempre a mi juicio, claro está- con una intencionalidad constructiva. Que conste que esta última afirmación la digo desde el significado más puramente educativo (como me corresponde). Si no estoy arreglando una obra musical para usar en clase, estoy revisando mi correo. Cuando no me llama mi hermano desde Bogotá (de PC a PC, claro, bendito Skype), estoy revisando cosillas de la página web o de este blog.
En definitiva, creo que estas nuevas tecnologías me dan mucho más que lo que yo les doy a ellas. Me permiten, esencialmente, comunicarme. Y eso, hoy en día, es un bien muy preciado. Muy, muy preciado.
Entiendo perfectamente a nuestros alumnos y su obsesión por el móvil, el MP3, el intercambio de tonos y politonos, el messenger y la repanocha. Pero, ¿alguien cree que dejan de compartir sus inquietudes, sus inseguridades con los amigos? ¿Es que acaso dejarán de mostrar sus azoradas miradas hacia la chica/o que le gusta?
No, amigos. La naturaleza humana no cambia tan rápido. Después de todo un siglo XX, en el que apareció el teléfono, la televisión, el avión, el fútbol... después de todo eso, las personas seguimos dejando fluir por nuestras arterias las mismas pasiones -las más bajas y las más altas- que nuestros antepasados sintieron miles de años atrás. Las mismas mezquindades y las mismas heroicidades.
También en aquel siglo existían agoreros.
Tengo treinta y siete años. Vi mi primer ordenador cuando tenía quince, y mi primer móvil a los veintitantos. La especie humana no ha cambiado en miles de años, no lo hará en décadas. Todavía hay pasión codificada en nuestro ADN.
Etiquetas:
educación,
internet,
mis cosillas
Calidad educativa: ¿una utopía más?
Hoy he salido contento del trabajo. Ha sido uno de esos días que te dan un empujoncito para seguir adelante en tu quehacer diario. Uno de esos días tan necesarios como el café a media mañana. Espero que sus efectos estimulantes duren bastante, ya que esas dos son las únicas cosas (aparte de mis hijos, por supuesto) que me elevan el ánimo, porque no introduzco en mi preciado cuerpo sustancias extrañas. Bueno...... ¿el café cuenta?
¡Ah!...... y el chupito de la sobremesa (pecado venial).
En mi instituto estamos desarrollando un Plan de Mellora da Calidade y ayer tuvimos una reunión inicial. En ella se sentaron las bases organizativas, es decir, se presentaron los diferentes grupos de trabajo en los que nos dividiremos.
Uno de ellos tratará de prevención del acoso escolar, tan de moda actualmente (aunque tristemente un viejo conocido entre nuestros alumnos). Otro dirigirá su atención a los temas de disciplina y prevención de conductas antieducativas. Un tercero basará su trabajo en desarrollar la mediación como opción para la resolución de conflictos. Finalmente, el cuarto grupo verá la manera de integrar muchas de estas cuestiones en el currículo de las diferentes asignaturas.
Todo esto parece otro rollo teórico de tantos. Estamos acostumbrados a oir mucha teoría pero, a la hora de la verdad, falla la aplicación práctica. Pues nada de eso:
En mi centro ya tenemos alumnos y profesores mediadores. Ha habido que formarlos primero, claro: la mediación no es llegar, ponerse en medio de las dos personas en conflicto, y hacer de juez. Es algo mucho más complejo. Requiere de una preparación previa y de un cambio de mentalidad en todas las partes, desde las partes en conflicto al propio mediador. Ya se ha estrenado alguno de ellos en la resolución de algún conflicto y parece que todo marcha.
El año pasado se formó un grupo de trabajo sobre el acoso escolar y llevamos a cabo una campaña de concienciación en el centro. Fue un éxito. Aquí prefiero obrar con cautela: las campañas se notan mucho, pero el alumno acosado es silencioso y no hace notar su problema. Nunca sabremos a ciencia cierta cuántos de ellos encuentran solución a su desesperación. Habrá que seguir trabajando en esa dirección.
Por otra parte, y en cuanto a los temas de disciplina, tenemos la gran suerte de contar con una compañera extraordinaria, nuestra Jefa de Estudios. Nunca he conocido (y he pasado por varios centros ya) a un jefe/a de estudios que se conozca de tal guisa la situación personal de cada uno de los alumnos. Es impresionante la capacidad de trabajo que tiene. Además, lleva su labor de una manera óptima, castigando cuando debe y negociando cuando puede, de manera que casi siempre se lleva el gato al agua. Así, y tras analizar las estadísticas, tipología y causas de los conflictos habidos el pasado año, uno puede apreciar que, cuando se trabaja bien, se recogen frutos.
Un dato esclarecedor: de todos los alumnos apercibidos por escrito el año pasado, la mitad de ellos no lo fueron nada más que una vez. Es decir, no reincidieron. Otro importante número de alumnos recibieron únicamente uno o dos partes más. Y la mayor parte de los apercibimientos (casi un 80%) recayeron en los mismos alumnos de siempre, que representan un 5% del total.
El año pasado apercibí a un alumno por una tontería (de esas cosas sin importancia pero acerca de las que hay que dar una pequeña lección al alumno, más que nada para enseñarle unas pautas básicas de comportamiento). De los apercibimientos anteriores ni me acuerdo.
En todo caso, no nos miremos demasiado el ombligo y bajemos a la Tierra. El peligro está siempre latente, no podemos relajarnos. Debemos seguir trabajando para conseguir erradicar todos los problemas de convivencia que tan negativamente influyen a su vez en el rendimiento escolar de nuestros alumnos. ¿"Todos"?.... ¿una utopía?. Por supuesto. Hacia las utopías hay que dirigirse, para poder avanzar en el camino correcto. Si no, tomaremos el camino de al lado, el equivocado, o puede que no tomemos ningún camino y nos quedemos como estúpidos en el cruce sin saber qué hacer, esperando a un ángel que nos ayude.
Mi instituto es un centro de extrarradio que ha tenido que soportar una pésima fama durante unos años. Nos está costando limpiar esa capa ignominiosa vertida sobre nosotros, pero poco a poco lo estamos logrando (de este tema de las famas de los centros prometo hablar en otro artículo). Muchos de los que no nos conocen siguen percibiendo esa imagen negativa, pero nuestros alumnos y sus padres, además de los compañeros que han pasado por aquí, valoran su estancia en él de una manera totalmente positiva. Yo me quedo con eso. Gracias a todos.
¡Ah!...... y el chupito de la sobremesa (pecado venial).
En mi instituto estamos desarrollando un Plan de Mellora da Calidade y ayer tuvimos una reunión inicial. En ella se sentaron las bases organizativas, es decir, se presentaron los diferentes grupos de trabajo en los que nos dividiremos.
Uno de ellos tratará de prevención del acoso escolar, tan de moda actualmente (aunque tristemente un viejo conocido entre nuestros alumnos). Otro dirigirá su atención a los temas de disciplina y prevención de conductas antieducativas. Un tercero basará su trabajo en desarrollar la mediación como opción para la resolución de conflictos. Finalmente, el cuarto grupo verá la manera de integrar muchas de estas cuestiones en el currículo de las diferentes asignaturas.
Todo esto parece otro rollo teórico de tantos. Estamos acostumbrados a oir mucha teoría pero, a la hora de la verdad, falla la aplicación práctica. Pues nada de eso:
En mi centro ya tenemos alumnos y profesores mediadores. Ha habido que formarlos primero, claro: la mediación no es llegar, ponerse en medio de las dos personas en conflicto, y hacer de juez. Es algo mucho más complejo. Requiere de una preparación previa y de un cambio de mentalidad en todas las partes, desde las partes en conflicto al propio mediador. Ya se ha estrenado alguno de ellos en la resolución de algún conflicto y parece que todo marcha.
El año pasado se formó un grupo de trabajo sobre el acoso escolar y llevamos a cabo una campaña de concienciación en el centro. Fue un éxito. Aquí prefiero obrar con cautela: las campañas se notan mucho, pero el alumno acosado es silencioso y no hace notar su problema. Nunca sabremos a ciencia cierta cuántos de ellos encuentran solución a su desesperación. Habrá que seguir trabajando en esa dirección.
Por otra parte, y en cuanto a los temas de disciplina, tenemos la gran suerte de contar con una compañera extraordinaria, nuestra Jefa de Estudios. Nunca he conocido (y he pasado por varios centros ya) a un jefe/a de estudios que se conozca de tal guisa la situación personal de cada uno de los alumnos. Es impresionante la capacidad de trabajo que tiene. Además, lleva su labor de una manera óptima, castigando cuando debe y negociando cuando puede, de manera que casi siempre se lleva el gato al agua. Así, y tras analizar las estadísticas, tipología y causas de los conflictos habidos el pasado año, uno puede apreciar que, cuando se trabaja bien, se recogen frutos.
Un dato esclarecedor: de todos los alumnos apercibidos por escrito el año pasado, la mitad de ellos no lo fueron nada más que una vez. Es decir, no reincidieron. Otro importante número de alumnos recibieron únicamente uno o dos partes más. Y la mayor parte de los apercibimientos (casi un 80%) recayeron en los mismos alumnos de siempre, que representan un 5% del total.
El año pasado apercibí a un alumno por una tontería (de esas cosas sin importancia pero acerca de las que hay que dar una pequeña lección al alumno, más que nada para enseñarle unas pautas básicas de comportamiento). De los apercibimientos anteriores ni me acuerdo.
En todo caso, no nos miremos demasiado el ombligo y bajemos a la Tierra. El peligro está siempre latente, no podemos relajarnos. Debemos seguir trabajando para conseguir erradicar todos los problemas de convivencia que tan negativamente influyen a su vez en el rendimiento escolar de nuestros alumnos. ¿"Todos"?.... ¿una utopía?. Por supuesto. Hacia las utopías hay que dirigirse, para poder avanzar en el camino correcto. Si no, tomaremos el camino de al lado, el equivocado, o puede que no tomemos ningún camino y nos quedemos como estúpidos en el cruce sin saber qué hacer, esperando a un ángel que nos ayude.
Mi instituto es un centro de extrarradio que ha tenido que soportar una pésima fama durante unos años. Nos está costando limpiar esa capa ignominiosa vertida sobre nosotros, pero poco a poco lo estamos logrando (de este tema de las famas de los centros prometo hablar en otro artículo). Muchos de los que no nos conocen siguen percibiendo esa imagen negativa, pero nuestros alumnos y sus padres, además de los compañeros que han pasado por aquí, valoran su estancia en él de una manera totalmente positiva. Yo me quedo con eso. Gracias a todos.
¿Qué hacer si suena un móvil en tu clase?
A algunos les hace falta alguna clase de feng-sui.
Pues como todos los que damos clase actuáramos así... Yo prefiero confiscarlo y devolvérselo más adelante: es más civilizado.
En YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=hut3VRL5XRE
Pues como todos los que damos clase actuáramos así... Yo prefiero confiscarlo y devolvérselo más adelante: es más civilizado.
En YouTube: http://www.youtube.com/watch?v=hut3VRL5XRE
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